lunes, 25 de mayo de 2009

Mala gente que camina

(Benjamín Prado)


RESEÑA ENVIADA POR MENCHU:
QUERIDOS CONTERTULIOS:
Si tuviera que ponerle título a la reseña de la tertulia que me ha tocado en suerte, éste sería “VIAJE AL LADO OSCURO DEL CORAZÓN”. Creo que no exagero si digo que esta tertulia ha sido de las más unánimes a la hora de valorar el libro al que le hemos dedicado el último capítulo de nuestro "III Año Triunfal", siguiendo con el vocabulario propio del tema. De una manera u otra, todos estábamos de acuerdo en apreciar, en la novela de Benjamín Prado, más la historia que se narra que la forma en que esta contada. “La Comunidad del anillo”, es decir, nosotros, compartíamos todos el desconocimiento de lo horrible que fue la posguerra, de los siniestros personajes que la protagonizaron y que han seguido viviendo “de rositas” hasta nuestros días, gozando incluso de prestigio como el Doctor Jekyll (léase Vallejo Nájera) y sobre todo de que nosotros no somos diferentes del caso alemán, argentino, chileno, etc, etc, e incluso, (como nuestra nueva contertulia Conchi Agüero (bienvenida, por cierto) apuntó (cosa que me puso los pelos de punta) nuestro “modelo” de secuestro de niños había sido “instruido” por asesores franquistas a los monstruos del cono Sur. Resumiendo, el horror no tiene fronteras.

Desde el punto de vista “técnico-literario” (qué alivio) nuestras opiniones, como no podía ser menos, estaban divididas. Casi todos compartíamos la opinión de que el relato era en muchos casos farragoso y poco creíble, (la figura de la madre, pobrecita, obtuvo críticas unánimes), por la enorme cantidad de citas, fechas, datos, cuya única justificación puede estar en dar credibilidad a un relato escalofriante.

El diseño de los personajes tampoco nos pareció demasiado acertado y las críticas coincidieron en que la descripción del instituto y su funcionamiento no tienen ni pies ni cabeza, así como el personaje del “tío-padre” en la sombra. Sin embargo, Dolores Serna y Óxido, “novela dentro de la novela” nos parecieron a la mayoría muy interesantes y se echó en falta que el autor le hubiera dado mayor relevancia. La mezcla de ensayo-tesis doctoral-reseña de actualidad con novela ha perjudicado a la obra en general.
A modo de conclusión diría dos cosas:
  • Creo que todos estamos de acuerdo en que éste es un libro difícil de olvidar y que de alguna manera nos ha hecho reflexionar sobre muchísimas cosas, algunas de las cuales es evidente que no están superadas en absoluto.

  • Que la novela de B. Prado, que arranca con una cita de Luis Rosales: No basta que callemos… y termina con una postdata-dedicatoria: Para María Jesús y María Ángeles porque fuera de las novelas también hay hermanas así, explican el porqué y para qué de la obra.

Queridos contertulios, como veis me enrollo con facilidad, así es que en futuras reseñas pensáoslo antes. Os mando un abrazo muy fuerte y os deseo que los Idus del estío os sean propicios.

Besos,

MIMENCHU


Gracias, Menchu, por salir tan airosa del "marronazo" que te endosamos. Lo has hecho tan bien, que en adelante te vamos a proponer como cronista oficial del Sofá (jejeje...).


Por mi parte, añadiré que se llevó a cabo la ya tradicional votación sobre las tertulias del curso, y ganó por goleada La tregua como mejor libro de los leídos (Don Mario nos estaría mirando desde el Parnaso de los buenos escritores con una sonrisa bajo su bigote canoso), y como mejor tertulia la de Sputnik, mi amor.
La lectura del verano (para la tertulia de septiembre) será La vieja sirena, de José Luis Sampedro (Ediciones Destino, y en barato Ediciones Debolsillo); así nos vamos ambientando para la película de Amenábar que se estrenará por esas fechas (versa sobre la vida de Hipatia de Alejandría -no tiene nada que ver, pero creo recordar que la novela de Sampedro también transcurre por esos lares). También se determinó el siguiente (para evitar problemas logísticos): Las uvas de la ira, de John Steinbeck.
Esperamos vuestros comentarios.









sábado, 23 de mayo de 2009

El buscador encontrado

A la espera de que Mimenchu nos deleite con la reseña de la última tertulia (si tarda mucho ya lo haré yo), me he puesto a hacer pequeñas reformas en el blog (no he tirado tabiques... de momento). Se pidió en nuestra última reunión que se habilitara alguna forma de acceder directamente a las entradas de cada tertulia, sin tener que andar rebuscando en entradas antiguas (siempre hay alguna listilla a la que le encanta dar trabajo). Resulta que esa posibilidad ya existía; me explico:



  • en la "sidebar" (que no es otra cosa que la barra lateral -en nuestro caso a la derecha- donde se encuentran todos los menús) al final del todo pone "Archivo del blog";

  • hay una serie de entradas con un triangulito que apunta a la derecha , tipo PLAY del dvd;

  • si hacéis click sobre dicho triangulito, veréis que se pone mirando hacia abajo y se despliega una lista con las entradas de ese año y/o mes;

  • ya no tenéis más que hacer click sobre la entrada que queréis leer y, ¡oh milagro!, se abre; así de fácil.

No obstante, uno es obediente y se ha puesto a buscar un buscador (valga la redundancia) que facilite la tarea a los vagos, que siempre los hay. Ahora tenéis un cuadrito en blanco arriba, a la derecha, debajo del epígrafe "¿Y tú qué buscas?"; escribís la palabra que estéis buscando -en este caso una parte del título de la obra que os interese- y le dais a BUSCAR. Parece cosa de brujas, pero funciona.


Espero muchos comentarios, por lo menos de agradecimiento.


Os dejo una foto que me hicieron mientras hacía las susodichas reformas

jueves, 14 de mayo de 2009

Ya tenemos fecha

Parece ya definitivo que la tertulia sobre Mala gente que camina se celebrará el viernes 22 de mayo (¿en el PACG?) a las 18:00, y después, para el que quiera, cena de "fin de temporada tertuliera".
Allí nos vemos.

miércoles, 6 de mayo de 2009

La Sección Femenina y el Auxilio Social

También como complemento a la lectura de Mala gente que camina, ahí tenéis este Powerpoint sobre la Sección Femenina, con personajes tan importantes para la novela como Pilar Primo de Rivera o Mercedes Sanz Bachiller. Que lo disfrutéis.
View more presentations from lahelade.

domingo, 3 de mayo de 2009

Para ir preparando la próxima tertulia


Ante todo, disculpas a todos aquellos que no se enteraron de que la tertulia de Mala gente que camina se había postpuesto un par de semanas (no se me pasó por la cabeza que hay gente que nos sigue exclusivamente a través del blog).

En estos momentos no tenemos fecha definitiva para la que probablemente será la última tertulia del curso; de momento os pongo un enlace con un artículo de Benjamín Prado publicado en El País Semanal (3/05/09) sobre el tema de los niños robados en la postguerra (gracias por la información, Conchi).

Nos vemos pronto.

lunes, 20 de abril de 2009

El último encuentro

Sándor Márai


CRÓNICA ENVIADA POR JOSUNE

El último encuentro, del húngaro Sándor Márai, fue la novela sobre la que hablamos el martes 24 de marzo, en nuestra última tertulia. Su tempo lento y sus detalladas descripciones nos trasladan a una espléndida mansión ubicada en una zona de caza y en la que su dueño, Henrik, un general retirado, aguarda la visita de Konrád, quien antaño fuera su mejor e inseparable amigo. Es el 14 de agosto de 1940. Se vieron por última vez el 2 de julio de 1899, fecha en que participaron en una cacería y en la que ocurrió algo que causó su alejamiento. Entonces, vivía también Krisztina, la esposa de Henrik, pieza clave de su desencuentro. Para completar la referencia a los protagonistas hay que destacar a Nini, un personaje espléndido y, en opinión de varios contertulios, desaprovechado. Se trata de la vieja nodriza del general, hija del cartero del pueblo, que vive en la casa desde que fue requerida a los dieciséis años para amamantarlo, tras haber dado a luz a un niño que murió al poco de nacer.
Para algunos se trata de una novela sobre la amistad, descrita por Henrik como un sentimiento tan profundo que implica un compromiso de por vida, por encima de todo, aun de la traición:
...tú y yo seguimos siendo amigos. Parece que ninguna fuerza exterior puede modificar las relaciones humanas. Tú has matado algo en mí, has destruido mi vida, y yo sigo siendo amigo tuyo. Y yo ahora, esta noche, estoy matando algo en ti, y luego dejaré que te marches a Londres, al trópico o al infierno, y seguirás siendo amigo mío. (...) La amistad es una ley humana muy severa. (pp. 138 y 139)
En lo que coincidimos todos fue en apreciar la diferencia entre ambos: de familia rica, Henrik; de origen mucho más modesto, Konrád. De carácter extrovertido y disfrutador el primero; de aficiones refinadas, sensible a la música y más cultivado, el otro. Henrik creía que se habían “perdonado” mutuamente “el pecado de su diferencia”, pero la interpretación que hace de los hechos le lleva a pensar que no, que, en lugar de amor, en esa intensa relación que mantuvieron desde su infancia, la pasión dominante era el odio. No halla otra explicación al comportamiento de su amigo, al que descubrió de niño y se aferró como un antídoto perpetuo contra la soledad: Desde aquel día, el muchacho tosió menos. Ya no estaba solo. No soportaba la soledad entre la gente. (p. 41)
Creo que esta novela admite varias lecturas y no ha despertado un juicio unánime. A los que nos ha gustado, nos ha gustado mucho. A otros les ha aburrido. Alguna incluso ha percibido una latente homosexualidad. Por encima de gustos e interpretaciones particulares, El último encuentro es una obra singular que nos traslada a un tiempo de convicciones firmes, de principios sólidos, a un orden casi indiscutible, desde el que los temperamentos artísticos y delicados se observan en su diferencia con admiración, pero en el fondo muy poco o nada se comprenden. Henrik, el militar, tan necesitado de afecto, se ha convertido con el paso de los años en un solitario. Ha vivido aguardando un último encuentro con su único amigo, aferrado al recuerdo de la lealtad y de la traición, en espera de una respuesta a la pregunta esencial:
¿Crees tú también que el sentido de la vida no es otro que la pasión, que un día colma nuestro corazón, nuestra alma y nuestro cuerpo, y que después arde para siempre, hasta la muerte, pase lo que pase? ¿Y que si hemos vivido esa pasión, quizás no hayamos vivido en vano? (p. 205)
Konrád responde afirmativamente: ¿Por qué me lo preguntas? (...) Sabes que es así.
Después se despiden en silencio, con un apretón de manos y haciéndose una profunda reverencia. Henrik parece recobrar la tranquilidad. Al menos no está solo en esa fe, la de creer en la pasión como en la única realidad imperecedera de la vida, como lo único que justifica la existencia humana.

Para la próxima tertulia, el libro propuesto es Mala gente que camina, de Benjamín Prado. La fecha (aún por confirmar) es el 29 de abril.

viernes, 27 de febrero de 2009

El invierno en Lisboa

Antonio Muñoz Molina



CRÓNICA ENVIADA POR SOCORRO


Perseo, por imprudente y charlatán, tuvo que matar a Medusa, y se jugó la vida en la aventura. Yo, por imprudente y charlatana, me he comprometido a hacer esta reseña. Perseo era muy joven y además hijo de Zeus, en cambio yo…

Tras la primera rotación de bombones empezamos la tertulia sobre el libro de este mes, El invierno en Lisboa, de Antonio Muñoz Molina, y empezamos estando todos de acuerdo en algo, que ya es un logro: Muñoz Molina domina asombrosamente bien el lenguaje. Cualquier párrafo de la novela escogido al azar está escrito con maestría, y parece hacerlo con gran sencillez, aunque a algunos no nos resulte tan sencillo “zambullirnos” en su estilo y entenderlo todo con la primera lectura. Para nuestro Valentín, el mero hecho de leerle es ya un placer. No es necesaria una buena historia para disfrutar de sus novelas. Los tertulianos más acostumbrados a leer a este escritor expresaban su conformidad asintiendo con la cabeza (gesto muy frecuente en estas tertulias). Incluso se llegó a hablar de Muñoz Molina como del “mejor escritor” del panorama literario actual. En fin, una completa armonía de opiniones. Pero esta paz no iba a durar mucho tiempo, y tras unas breves notas de sociedad – “ya sabéis que hizo la mili en San Sebastián, parece que sigue en Nueva York por su mujer, tienen casa allí y aquí….- surgieron las primeras voces hostiles apuntando todas en la misma dirección: demasiada floritura lingüística para una historia que no consigue enganchar. Una “apasionada” historia de amor sin pasión, condenada de antemano al fracaso, ya que los enamorados, el pianista Santiago Biralbo y Lucrecia, no se consideran dignos el uno del otro ¿?, en la que suceden muy pocas cosas, o nada, que no sabemos ni cómo empieza ni por qué acaba, sin apenas muestras de afecto entre los protagonistas que parecen recrearse en su infelicidad (hubo incluso alguna voz airada que directamente los enviaba a sufrir a la mina), sin diálogos… pero eso sí, con mucho humo (hasta las medias son de color “humo”), mucho bourbon y ginebra, mucha noche y habitación de hotel, mucho club nocturno y mucho jazz, y una historia en la que intervienen otros personajes, tan raros como los protagonistas: los “buenos”, muy buenos y muy simples (el narrador, que no tiene nombre, o Floro Bloom, dueño del Lady Bird) y los “malos”, muy malos y rebuscados: mafiosos americanos asociados con traficantes de arte angoleños de estética particular acompañados de secretarias perfumadas y silenciosas (Malcom, Toussaints Morton, Daphne) y con varias ciudades como escenario: Madrid, San Sebastián, Berlín, Lisboa… y en fin, esta es la historia. Y esta es la pregunta: ¿puede una buena técnica literaria salvar una novela sin una buena historia?
Jesús apunta dos posibles lecturas de la novela, una en la que no importa tanto el detalle como la capacidad de arrastrar al lector a los escenarios y ambientes que describe, y en la que el arte (la música, el cine, la pintura…) sería suficiente razón para unir a dos personas y otra lectura diferente en la que la verosimilitud de la trama sí es relevante.
Pero ambas lecturas no tienen por qué ser excluyentes y un argumento bien construido y verosímil -¿cómo es posible que el narrador, que ha visto a Lucrecia en un par de ocasiones, sepa más detalles sobre ella que el propio Biralbo, su amante?- mantiene al lector más atento. A propósito de la verosimilitud, y para suavizar un poco tanta crítica, no hay que olvidar que la novela es un homenaje al cine negro y por ello ciertos aspectos de la novela que “chirrían”, como el narrador, las persecuciones, las ciudades vacías, los personajes atormentados… son tópicos en el cine negro donde casi siempre aparecen y no nos extrañan.
Se que se me escapan aspectos de la novela de los que hablamos y que no menciono, pero este es el resumen de lo que considero mas importante.

Y termino. Como siempre una tertulia buena, crítica y muy entretenida. No hay nada como disentir para divertirse. Y una tertulia estupenda para espíritus un poco “veletas” como el de quien firma esta reseña que has tenido la gentileza de leer hasta el final.

Nuestra próxima tertulia será el martes 24 de marzo y hablaremos de El último encuentro de Sándor Márai, y para quienes quieran ir adelantando tarea, el siguiente libro será El lenguaje perdido de las grúas de David Leavitt.