domingo, 15 de abril de 2007

Mira si yo te leeré

Cuando ya casi todos estamos de vuelta (y algunos de vuelta y media) de nuestros respectivos periplos a lo largo y ancho de este mundo, me doy cuenta de que, en esencia, el denominador común de todos estos viajes viene a ser la literatura, así que sí está justificado que las crónicas de nuestros ires y venires se incluyan en este blog pretendidamente literario: véase, como ejemplo, la gira dizque literaria de nuestro Alfaguaro (me encanta el uso del “dizque”; ¡gracias por tanto como nos has enseñado, Betty la Fea!); o el poético e idílico (no etílico) camino de Santiago de nuestra Manoli, o la rue Vanneau de Pasaventa, o sin ir más lejos nuestro propio Lokunowo (léase Banjul) con sus carreteras más que secundarias y sus inmensos termiteros que evocan la penúltima novela de nuestro laureado. Y así un largo etcétera.
¿Y qué nos encontramos de regreso al hogar? Parece que no habíamos cerrado bien los grifos de las letras y éstas han seguido fluyendo a su antojo en nuestra ausencia, de modo que nada más pisar tierras hispanas, sin darnos tiempo siquiera de besar el suelo como el Papa, vemos las librerías inundadas de novedades editoriales que urge leer si no quieres que te tachen de paleto, iletrado o cualquiera de esos bonitos calificativos: nuestra Madre Fundadora ya tiene a su bebé en el mercado (lo podemos encontrar en 80Mundos); Alfaguaro, siempre excesivo en sus manifestaciones (es lo que tiene Caravaca...), ha empapelado con sus fotos la Fnac y con sus libros ha formado torres que superan en altura las del último de Almudena Grandes (y eso que Corazón helado es mucho más gordo), e incluso hay quien se ha comprado Mira si yo te querré en un quiosco de un aeropuerto, en lugar de agenciarse el Cosmopolitan o el Elle con las fotos de Elsa Pataki. A algunos nos ha pillado este tsunami literario sin haber siquiera conseguido encontrar las dichosas Carreteras secundarias en las librerías, así que ya me diréis cómo vamos a ir a la tertulia sin haberlo leído (¿vale con ver la peli?).
Por cierto, ¿qué os parece la foto de la solapa que ha elegido la editorial para que el mundo mundial conozca la cara de nuestro Alfaguaro? Ya te advertí repetidas veces, querido compañero, que el cuello cisne no te hace justicia. Si me hubieras hecho caso...
Me despido recordando nuestras próximas citas: martes 17 vuelta al cole, miércoles 25 tertulia, jueves 26 presentación de Mira... en la Fnac, 8 de mayo presentación de El color... en 80Mundos.
RECORDATORIO MÁS O MENOS IMPORTANTE: a ver si nos vamos acostumbrando a escribir comentarios SOLAMENTE en la última entrada publicada, y no en todas aquellas que nos vengan en gana, que luego el lío para encontrar los últimos comentarios es bestial.

7 comentarios:

Miguel dijo...

Bienvenidos a todos a la terreta.
Mientras algunos recorríais tierras lejanas, otros teníamos que conformarnos con simples viajes literarios. Eso me ha permitido leer a Luis y por partida doble; primero empecé con “El vuelo de las termitas” y he terminado con la laureada “Mira si yo te querré”. Me han gustado. Es tan fácil y amena su lectura que en dos días he leído esta última. Enhorabuena Luis, eres un gran narrador de situaciones.
En cuanto a Josune y su “Color del tiempo” todavía no he podido hacerme con ella, pero prometo que antes de la próxima tertulia la habré leído.
Hasta el próximo martes.
Miguel

Pasaventa dijo...

En primer lugar, quiero pedir disculpas por mi prolongada ausencia de este interesante blog que, como bien ha aclarado el jefe de la tribu, es literario, aunque a veces no lo parezca. Dicha ausencia se ha debido, simple y llanamente, a que he tenido que ir a la farmacia de Duiperoux a comprar aspirinas francesas (y es que las aspirinas lokunowesas no es sólo que no quitan el dolor de cabeza, sino que lo ponen –quiero decir que ponen dolor de cabeza, no que lo ponen a uno, o a una). Supongo que comprenderán fácilmente que el dolor de cabeza era debido, principalmente, al caos neurótico que se producía en mi cerebro cada vez que entraba en su blog: nunca sabía cuáles eran las últimas entradas, no entendía nada del famoso viaje a Berlín, ni del coro... (comparto las dudas de la señora Ketty Pazo –creo que somos las dos únicas que no estábamos en el ajo-).
Superado el dolor de cabeza y aclarado el funcionamiento del blog, quiero informarles de que, a pesar de vivir en Lokunowo, tengo en mis manos los tres libros que ustedes mencionan: El color del tiempo, Mira si yo te querré y Cafeteras perdularias (creo que el librero de aquí se ha enrollado trayéndome los libros porque soy la única que le compra algo de vez en cuando). El color del tiempo ya lo he leído. Les diré que ha roto todos mis esquemas sobre lo que se supone que es la primera novela de un escritor (¿es verdaderamente la primera novela de la señora –o señorita- Intxauspe?). Hay muchos elementos valiosos en la novela (llama mi atención la impecable estructura, el mimo al escoger cada frase -cada palabra, cada nombre “tiene historia”-, la descripción de los dos lugares y los dos momentos en los que transcurre la historia…), pero permitirán que, como psiquiatra que soy, me centre en el análisis de algunos de los personajes que transitan por la novela (y, ¿cómo no?, por las relaciones que se establecen entre ellos –algunas dignas de investigación freudiana). Me fascina Julia Gude y las relaciones de esta mujer con sus padres, sobre todo con su madre (¡una mina de oro para los complejos psicológicos más clásicos!). Tampoco se quedan atrás las relaciones de Julia con sus criadas (Aurelia, primero; Manuela, después)… ¿hay un punto lésbico o son ensoñaciones de psiquiatras? Y, por fin, la relación con el padre de su hijo que tan brillantemente la autora deja sin explicación para que cada lector se las componga. Estrella y su maternidad también darían para una tertulia “psiquiátrica”, que nos llevaría, sin duda, al tratamiento que la autora hace de la vida y la muerte (o, seamos precisos, del nacimiento y el fallecimiento). Es sorprendente el contraste entre el dolor de los nacimientos y la serenidad de las muertes… Y voy a callarme ya porque igual estoy desvelando más detalles de la cuenta y, además, les estoy robando un tiempo que necesitan para lo que realmente importa: léanse la novela., que yo voy a seguir con Mira si yo te querré, a la que estoy literalmente “enganchada”. Con respecto a Cafeteras perdularias, habrá que leerla en el puente de la Santa Faz (no queda otra). Un saludo desde Lokunowo.

Luis Leante dijo...

Como Emilio ha cerrado todas las entradas, no me queda más remedio que entrar por esta ventana.
Acabo de deshacer una maleta y ya tengo echa la otra. Eso significa que mañana no apareceré por el ies. Ni pasado. Que me perdone Adriana si ha traducido a César. Lo corregiremos la semana que viene. Esta mañana he estado en un colegio con niños de entre 3 y 16 años. He estrenado la pluma que me regalasteis para firmar libros y es estupenda, además de hacer juego con la portada del libro. He decidido que me voy a cambiar a educación infantil. Mañana voy a Madrid y empieza la vorágine. Intentaré contaros cómo está el panorama literario por la capital. El lunes 23 estaré en Barcelona por la celebración de Sant Jordi. Lo siento, Adriana, tampoco podremos traducir ese día. Ni el martes. Pido disculpas a mis compañeros que estarán de guardia. Cuando vuelva de la tourné, me pediré un horario exclusivamente de guardias para compensaros por el agravio. Ah, me han dicho que Almudena Grandes presentará MIRA SI... en la feria del Libro de Madrid en junio. La convenceré para que venga a nuestra tertulia cuando leamos su libro en septiembre u octubre.
Cuando me dices, Miguel, que has leído la novela en dos días me sube la moral, pero luego me baja al pensar que yo tardé casi dos años en escribirla. Pero prefiero que sea así y no a la inversa. Gracias por tu interés.
Emilio, no cierres más entradas, que pareces la defensa del Atlétic de Bilbao.
Y no olvidéis de contar "urbi et orbi" que el libro de nuestra madre fundadora está a la venta y a punto de agotarse.
Ya me he leído "Carreteras secundarias", y tengo que decir algunas cosas de la estructura, pero le cederé el turno a Pasaventa, que es la que más disfruta con las estructuras. Y no olvidéis que Landero tiene nuevo libro a la venta.
Creo que a Manolita Riveiro le han amputado varios dedos de los pies en el Camino de Santiago. Le advertí que no se pintara las uñas para hacer el camino, que se le podían infectar con el roce.
Besos y abrazos

Pasaventa dijo...

ATENCIÓN: CAMPAÑA DE PRESIÓN A LA FNAC.
El auge literario que se está viviendo en los últimos tiempos ha provocado un hecho de enorme importancia para la vida cultural de Lokunowo y los lokunoweses: han abierto una Fnac.
Sin embargo, cuando esta tarde un colega psiquiatra ha ido a comprar "El color del tiempo" le han dicho que ni tenían la novela, ni se la podían pedir. Pueden suponer la gran consternación de mi colega y de mí misma, dado que tenemos programada una tertulia psiquiátrica en torno al personaje de Julia Gude. Así que, hemos decidido emprender una campaña de presión a la Fnac para que nos traigan el libro. Les rogaríamos que colaborasen de un modo bastante sencillo: cada vez que vayan a la Fnac, pidan "El color del tiempo". Les recuerdo que la autora es Josune Intxauspe y lo publica Ediciones Gollarín. Sin más asuntos que tratar, se despide desde Lokunowo la doctora Pasaventa.

manoli dijo...

Hola a todos!
Esta tarde he ido a la Fnac y no se me ha ocurrido preguntar por "El color del tiempo", si lo llego a saber...Iba con una amiga y nos ha llamado la atención que en menos de 5 minutos se han vendido 3 libros de "Mira si yo...". ¡El Alfaguaro se va a forrar!
Pero ha sido muy divertido, porque después he ido a 80 Mundos y he pedido 6 libros de "El color..." y no veais la dependienta como me miraba, ha debido pensar que era una de las componentes de la tertulia de Julia Gude. Menos mal que no ha reconicido a la persona que me acompañaba, por que ya habría sido la monda.
Tertulianos, me despido que tengo que trabajar un ratito.
Nos vemos mañana en esa degustación de productos manchegos que nos ayudarán a mantener la dieta o mejor dicho a perderla.
Besos.

Luis Leante dijo...

Queridos alfaguaros y pasaventos: aprovecho unos minutos antes de que vengan a recogerme para ir al aeropuerto. Me voy a Barcelona, al Sant Jordi y no sé cuántas cosas más. Ha sido una semana dura, durísima, y quiero deciros que aunque mañana no pueda estar con vosotros en el ies, pensaré en ese rincón del sofá a la hora del recreo. La vida de escritor es fantástica, pero la de escritor conocido te obliga a pagar algunos peajes que estoy tratando de llevar lo mejor posible. Estaré con vosotros el miércoles en clase y en la tertulia de Cafeteras Perdularias.
Me quedo sólo con lo bueno, que es mucho, y entre lo bueno está haber conocido, hablado y comido con Mario Vargas Llosa, don Mario, y con su mujer que es tan estupenda como él. O más, si cabe. Primer sueño cumplido. Tengo más. Entre lo malo está el "síndrome del mono": te sientas delante de tu foto, sacas tu estupenda pluma azul cielo y la gente te mira como a un mono en el zoológico, sin saber muy bien quién coño eres tú o por qué estás ahí. Es difícil acostumbrarte a eso. Te hacen fotos por si acaso eres alguien famoso. Luego hay cosas estupendas, como charlar con los lectores, firmar libros a gente muy interesante, tomar una cerveza con Almudena Grandes, Luis García Montero y sus hijas, encontrarte a Sabina en un bar y comer con él, con su chica, con Chus Visor y Juan José Millás que es un tío estupendo. Todos los son. Entonces se te olvida el "síndrome del mono" y piensas que estos ratos merecen la pena. Pero os echo de menos, igual que a mi niños de bachillerato, incluso a los de primero de la ESO (quién me lo iba a decir), y me gustaría teneros aquí para echarnos unas risas y pedir unas firmas como cuando íbamos a la Feria del Libro del Madrid a la caza del escritor. Bueno, os mando un beso de nostalgia y de cariño porque me llaman para ir al aeropuerto. Gracias por todo lo que me habéis dado y espero poder compensaros. Muchos besos a todos y a todas.

Pasaventa dijo...

Aunque no conozco personalmente a Luis Leante, mis amplios conocimientos de Psiquiatría me permiten detectar que se trata de un hombre extraordinario, de los que escasean. Ténganlo presente y cuídenlo. Saludos desde Lokunowo. Doctora Pasaventa.